viernes

El sin sentido





Descubrís que las frases hechas carecen de sentido hasta que hablan de tu vida. Entonces, por una extraña razón, de una forma imperceptible y extraña  se te tatúan en la piel. Y uno que anda por la vida con la cabeza erguida, sacando pecho, gritando a los cuatro viendo sus convicciones, su no acomodamiento a los lugares comunes, se choca con la puerta de la realidad. Sin anestesia y sin aviso todos esos  a mí no me va a pasar, no voy a permitirlo, etc. etc, se repliegan, se esconden en los bolsillos internos de nuestra alma a la espera de  circunstancias más apropiadas. Y las pancartas, los slogans, los delirios de mujer superada, los falsos mitos guardan respetuoso silencio. Asistimos en silencio y entre lágrimas al entierro de nuestro orgullo. Y daríamos un brazo, una mano por volver el tiempo atrás, por enmendar lo que no tiene arreglo, lo que es definitivo, lo que pasó, lo sin remedio, lo inevitable. Esa manía de aferrarnos, de prolongar, de eternizar. Te preguntás a dónde se fueron los siempres, los muchos, los para toda la vida, los más que nunca. Las promesas se empequeñecen, los recuerdos se agigantan, se embellecen. Buscás señales, de las buenas y de las otras, esperás arrepentimiento, clemencia, perdón, lo que sea.
Estarán de oferta los consuelos esta semana?

jueves

odio amor dolor

En ocasiones, en muchas, las puertas que nos llevan de uno a otro sentimiento son exageradamente exiguas. No nos terminamos de acomodar con nuestro bagaje, con todo lo que arrastramos indefectiblemente día tras día, que ya se nos acaba el tiempo. Un cartel luminoso y tintineante te anuncia GAME OVER. Entonces ya no hay vuelta atrás. Nos queda empezar a deambular en busca de algún rinconcito que alguien con más fortuna que nosotros haya abandonado, rogando que no se arrepienta, lo que sucede muchas veces. Y pedimos por favor poder pasar el invierno ahí, cobijados, creyéndonos protegidos aunque admitiendo que es transitorio, que es pasajero, que nosotros no somos lo que el otro busca ni él lo que nosotros ansiamos encontrar, No hace falta la sinceridad, las cosas están sobre entendidas para gente descorazonada como nosotros, A quien vamos a engañar? Si nuestro pasado se lee tan facilmente en nuestros gestos, en nuestros tics, en nuestras palabras, en nuestros lugares comunes, Hacemos nido donde una vez hubo calor, donde hubo pasión. Nos resulta más fácil, los corazones heridos saben encontrarse, saben detectarse en las esquinas solitarias, en kas ochavas oscuras. Y mostramos asombro y contestamos preguntas hechas con fotocopiadora y mostramos sonrisas como en una propaganda de pasta dental. Lo hacemos para autoengañarnos, para creernos que estas vez sí, que por fin.
Al poco tiempo emprendemos la retirada, a veces en mitad de la noche, a hurtadillas, como si alguien nos lo fuese a reprochar, como si a alguien le importase el lugar que dejamos vacío, ahí entre las sábanas, al costado de la almohada, en el botiquín, en el estante, en los cajones. Agarramos nuestras pocas cosas importantes y mudamos nuestra alma y nuestra carne. Porque el corazón hace rato que no lo llevamos con nosotros

miércoles

Sentimientos extremos



Somos extremistas en nuestros sentimientos.
Pasamos del amor al odio, sin escalas ni preaviso.
Juramos amor eterno y terminamos odiando de por vida.
Nos entregamos en el primer minuto y nos arrepentimos dos días después.
Un día hablamos horas por teléfono y al otro día no contestamos los mensajes.
Morimos de amor o queremos matar.
Nos reímos a carcajadas o lloramos a mares.
Ponemos barreras infranqueables o entregamos nuestro corazón en bandeja.

Y yo no soy la excepción.



-------

viernes

No sé por qué te quiero


...
si voy a tientas, tu vas sin freno,
te me apareces en los espejos
como una sombra de cuerpo entero,
yo me pellizco y no me lo creo.
...
me robas tantas horas de sueño,
me miento tanto que me lo creo.


Ana Belén (fragmento)


------------------------------




jueves

Breathe


Y sin embargo respiro






_________________________________

miércoles

La fórmula



Será esta, finalmente?